Mismas piezas, distintos acabados
Combinar con acierto azulejos de diferentes colores y texturas es una alternativa de interiorismo con éxito garantizado.
Una de las ventajas de esta tendencia es que el cambio de acabados y texturas enriquece el espacio y aporta ritmo y color a la estancia.
Y aunque puedas pensar que es una tendencia solo apta para los más valientes, la combinación puede ser entre los mismos azulejos pero de distintos tonos y, además el mismo formato pero en distintos colores. Algo que puede funcionar muy bien y que aporta diseño y funcionalidad. La clave está precisamente en acertar en esa combinación.
Compartimos esta idea con un mismo formato y color, pero 3 texturas diferentes: una pieza en acabado brillo, otra en mate y otra con un sutil y elegante relieve.
¿Qué os parece?
